Que tus ojos estén abiertos a toda realidad.
Que tu olfato respire siempre amor y jamás resentimiento.
Que tu boca saboree el gusto por vivir y que no salga de ella palabra que no haya pasado antes por el corazón.
Que tus oídos oigan todos los sonidos y los conviertan en armonía.
Que tus manos expresen siempre ternura.
Que pongamos nuestros granitos de arena para construir un mundo mejor.





